New Working Environments
Open Sources – Open Spaces – Open MindsLa sociedad del conocimiento cambia también la esencia misma del trabajo. Con nuestra nueva serie “New Working Environments” queremos rastrear estas evoluciones.
Como anexo a nuestra serie "La invención de la oficina", dedicada a la evolución histórica del trabajo y sus espacios, comenzamos ahora con una mirada hacia el futuro. La visión hacia atrás concientiza cómo los cambios en el trabajo influyeron en el espacio de trabajo, y viceversa. ¿Cómo se verán los conceptos espaciales exitosos para la oficina del siglo XXI? ¿Cómo se seguirá modificando la esencia del trabajo? Nos encontramos inmersos en un cambio estructural, al final del cual, la sociedad del conocimiento habrá superado definitivamente a la era industrial.
La sociedad del conocimiento avanza triunfal
Cada vez más desarrollos en el área de las tecnologías de la información y la comunicación logran un entorno de trabajo cambiado, en el cual el "trabajo del saber" va ocupando un papel cada vez más central. Cada vez menos personas se ocupan con la producción de bienes. Las empresas ya no se orientan primordialmente hacia la fabricación industrial, sino hacia una economía de servicios. El valor de la experiencia, que solía tener preeminencia, va perdiendo jerarquía, así de rápida es la evolución científica y tecnológica. Los servicios de acompañamiento a la producción intensivos en conocimiento, como por ejemplo investigación, desarrollo, diseño, logística, mercadeo, asesoramiento y muchos más, van creciendo en torno a la producción. La fabricación industrial va siendo impulsada cada vez más por la información actual y su elaboración en forma de conocimiento.
La elaboración del conocimiento en el centro
La sociedad actual está sometida a una rápida evolución del saber. A partir del "aprender para vivir", fue naciendo la necesidad de "aprendizaje a lo largo de toda la vida". Es de destacar el enorme significado del intercambio de información con otros, pues el trabajo del saber implica cada vez más colaboración. La creación de valor nace recién a partir del flujo de informaciones. El ser humano es el procesador más relevante de este flujo e intercambio de información. El individuo ya no define su vida laboral sólo por sus capacidades, sino particularmente por la red en donde pone en práctica el conocimiento. El concepto de "networking" en el sentido de trabajo en equipo se convierte en un componente esencial de la mayoría de las actividades. Esto lleva a una nueva definición de valores, que por su parte nos demandan una nueva calidad de encuentros. Se buscan mentes abiertas: tolerantes, flexibles, competentes socialmente y, por sobre todo, conscientes y responsables. Requisitos que también pueden llegar a intimidar…
Open Sources – Open Minds – Open Spaces
Fuentes abiertas, mentes abiertas, espacios abiertos, así le llamamos a tres factores que tienden a caracterizar más que nunca a la sociedad y el trabajo de oficina del futuro. Open Sources, fuentes abiertas: la información y su libre accesibilidad es la materia prima a partir de la cual vive la "new economy". Ya casi no hay barreras a la obtención de información. La red digital ofrece la infraestructura virtual para distribuir y compartir información, así como una plataforma para la formación de comunidades y redes sociales; piénsese a modo de ejemplo en Facebook y MySpace, y también en Wikis internos de empresas.
La malla real y virtual que nos circunda se hace cada vez más densa e ineludible. Esto impone una configuración clara y abierta en el mundo real: Open Spaces, espacios abiertos con libre acceso para todos, con jerarquías horizontales, estructuras claras y también los necesarios "hideaways" para la compensación emocional. A pesar de todas las realidades virtuales se necesitan lugares reales de identificación e interacción para las empresas: los Corporate Places.
Oficinas cual paisajes urbanos: los Corporate Places
La ciudad como tal sirve de imagen rectora para un lugar de interacción e identificación. La diversidad ciudadana ofrece tanto lugares de comunicación como lugares de recogimiento, lo mismo que necesitan los paisajes de oficinas. En paralelo al mundo digital, la red personal se hace también cada vez más densa, y con ella se hace mayor la necesidad de intercambio de información personal y de coordinación. Se solicitan zonas y ámbitos por fuera de las clásicas salas de reuniones, que sean capaces de apoyar las más diversas formas de comunicación y trabajo en equipo. La permanente disponibilidad y el intensivo intercambio de información requieren, empero, también lugares de recogimiento, de esparcimiento y de concentración. La calidad del lugar será del mismo modo un criterio decisivo en la competencia por los mejores empleados.
En los siguientes meses, nuestro boletín de tendencias "Office.Info" pondrá un énfasis en estos temas, con la serie "New Working Environments".
Nicole Schemerl-Streben / j.Schrefel




